Dirección y guión: James L. Brooks.
País: USA.
Año: 2004.
Duración: 130 min.
Género: Comedia dramática.
Interpretación: Adam Sandler (John Clasky), Téa Leoni (Deborah
Clasky), Paz Vega (Flor), Cloris Leachman (Evelyn), Shelbie Bruce
(Cristina), Sarah Steele (Bernice), Ian Hyland (Georgie), Victoria Luna
(Cristina [6 años]), Cecilia Suarez (Mónica), Ricardo Molina (Marido de
Flor), Brenda Canela (Luz).
SINOPSIS: En sentido literal, Spanglish es un híbrido en-tre
español e inglés, un dialecto que hablan casi 40 millones de latinos
que viven en los Estados Unidos. Como se utiliza en el título de la
última película de James L. Brooks, se refiere al cruce de estas
culturas dispares cuando terminan convi-viendo juntas bajo el mismo
techo. Al principio de la película, Flor (Paz Vega), madre soltera
mexicana, es abandonada con poco di-nero y pocas oportunidades con su
querida hija de seis años, Cris-tina (Shelbie Bruce). Buscando una vida
mejor para su hija, Flor sa-le de México y se instala en una comunidad
latina de Los Ángeles, de la que nunca sale. Efectivamente, sigue
anclada en un mundo y en una lengua que le resulta familiar, separada
de la cultura norte-americana hasta el día que es contratada como ama
de llaves de los Clasky. John y Deborah Clasky (Adam Sandler y Téa
Leoni) es-tán pasando una mala época en su matrimonio. John es un padre
y marido amante, paciente y dedicado, además de chef y propietario de
un próspero restaurante. Deborah ha perdido su trabajo reciente-mente
en una compañía de diseño comercial y ahora está al borde de una crisis
de identidad. Su carrera le había permitido canalizar gran parte de su
nerviosa energía. Sin ese escape, sus insegurida-des amenazan la
estabilidad de la familia. Con buenas intenciones, pero hipertensa e
inconscientemente algo chiflada, Deborah siem-pre se esfuerza por
valorarse y constantemente se alude a sí mis-ma. Sus dos hijos, Bernice
y Georgie (Sarah Steele e Ian Hyland), son víctimas de la visión
idealizada de Deborah de cómo deberían ser. La madre de Deborah, Evelyn
(Cloris Leachman), está al tanto del caos interno de su hija y de sus
consecuencias, y le duelen, pero sus consejos caen en saco roto. Evelyn
es una ex cantante de jazz de éxito moderado que ahora lidia con su
situación actual, viviendo en la casa con la desaprobación constante de
su hija por ser una dedicada y amable borracha. Cobijada en su
incapacidad para hablar inglés, Flor observa en silencio el
comportamiento de su jefa desde una distancia segura. Sin embargo,
inevitablemente Flor se ve envuelta en las vidas de los miembros de la
familia. Los Clasky alquilan en verano una casa en la playa en Malibu
que es inaccesible en autobús. Deborah asume que Flor se mudará con
ellos en verano. Pero Flor se niega, y violando su propia privacidad,
le cuenta por primera vez a la familia que tiene una hija. Deborah les
dice que ambas pueden ir. Si no se muda con ellos perderá su trabajo.
Está entre la espada y la pared y Flor se va con ellos. De-borah se
conmueve inmediatamente con Cristina y toma bajo su protección a la
impresionable niña. Además, mientras el comporta-miento de Deborah se
hace más y más inapropiado, Flor y John se van uniendo poco a poco y se
ven síntomas de una atracción mu-tua. Aunque separados por el idioma (a
veces, cómicamente, Cris-tina sirve de intérprete entre los dos), Flor
y John encuentran un gran punto en común: la desprendida y sincera
preocupación por sus hijos. Mientras John y Flor tienen problemas para
comunicarse mediante el lenguaje, muestran una comprensión instintiva
hacia el comportamiento del otro y una auténtica empatía y compasión
por los sentimientos del otro. |